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Un hombre sufre un infarto cerebral al entrar en una churrería y salva milagrosamente la vida gracias a la intervención de la dueña

ictus-cerebralUn vecino de Alcorcón salvó ayer milagrosamente la vida tras sufrir un ictus en la churrería San Vicente, ubicada a la altura del número 29 de la calle Carballino (frente al centro de Salud Los Castillos), gracias a la pronta intervención de la dueña del establecimiento, quien le proporcionó reanimmación cardiopulmunar de primeros auxilios hasta la llegada de la ambulancia.

Eugenio, de 70 años de edad, comentó al entrar en el establecimiento que se sentía mareado, venía sudando y aseguraba no encontrarse bien. Tras pedir un café en vez de su habitual desayuno de churros y porras, comenzó a voltear los ojos y a echar espuma por la boca. En ese momento Joaquina, la dueña del establecimiento, acudió a socorrerle comprobando, tras poner el dedo debajo de la nariz, que no respiraba. A continuación le desabrochó la camisa y comenzó a darle un masaje cardiopulmonar, durante diez minutos, hasta que reaccionó.

El hombre había sufrido un derrame cerebral complicado debido a una gripe que sumada a su bronquitis le impedía respirar. Los servicios de urgencia tuvieron que repetir la operación de reanimación debido a un segundo episodio y trasladarlo posteriormente al Hospital Fundación Alcorcón, donde recibió el alta el mismo día.

El infarto cerebral puede estar causado por una obstrucción repentina de un vaso sanguíneo en el cerebro (trombosis cerebral o embolia cerebral) o por un sangrado cerebral. En ambos casos, el tejido cerebral afectado no recibe suficiente oxígeno y se muere. El factor de riesgo más importante de un infarto cerebral es la hipertensión. En España, el infarto cerebral, junto con las enfermedades cardiovasculares y cancerosas, es una de las causas de muerte más frecuentes.

Los síntomas de un infarto cerebral dependen de la región del cerebro afectada. Puede producirse una parálisis de medio cuerpo, trastornos del habla o trastornos de la visión, por ejemplo. Si los denominados accidentes neurológicos se producen solo de forma temporal y no dejan secuelas, pueden constituir la antesala de un infarto cerebral.

Ante un ictus o infarto cerebral la rapidez del tratamiento es fundamental. En las primeras horas de evolución de la apoplejía el tratamiento pretende restablecer el suministro de oxígeno a la región del cerebro afectada para que el tejido cerebral afectado sea el mínimo posible.

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5 enero, 2015. Archivado en Actualidad,Salud y Consumo,Sucesos.